En resumen: emitir un certificado en un token no conforme viola la Política Única de Certificación, expone a la AR y a la AC ONTI a sanciones.
En resumen: emitir un certificado en un token no conforme viola la Política Única de Certificación puede derivar en la revocación inmediata del certificado y en la posible invalidez legal de las firmas realizadas con él.
Probar que un documento fue firmado digitalmente con un token que no cumplía los requisitos de seguridad de ONTI se puede hacer combinando análisis técnico y revisión documental.
La prueba decisiva suele venir del peritaje del token y la confirmación de que no tenía certificaciones exigidas al momento de emitir el certificado.
Proceso de verificación de cumplimiento del token
[1] Documento firmado digitalmente
▼
[2] Extracción del certificado digital incrustado
– Herramientas: OpenSSL, Adobe Acrobat (vista avanzada), software forense.
– Datos obtenidos: Serie, emisor, OID de política, algoritmo y longitud de clave.
▼
[3] Verificación de emisión
– Consultar en repositorios de AC ONTI.
– Identificar la Autoridad de Registro (AR) que emitió.
– Obtener fecha y detalles técnicos de emisión.
▼
[4] Solicitud de trazabilidad de emisión a AC ONTI / AR
– Marca y modelo del token usado.
– Certificaciones declaradas por el solicitante.
– Documentación de validación del Oficial de Registro.
▼
[5] Análisis técnico del token
– Inspección física y peritaje del hardware.
– Verificación de versión de firmware y soporte de algoritmos.
– Confirmación de certificaciones en bases NIST/FIPS.
▼
[6] Comparación con la Política Única de Certificación vigente
– ¿Cumple FIPS 140-2 nivel 2 o superior?
– ¿Soporta RSA de 2048 bits mínimo?
– ¿Estaba homologado por NIST al momento de emisión?
▼
[7] Resultado
– SI cumple → Firma digital válida (Ley 25.506).
– NO cumple → Firma digital degradada a firma electrónica o impugnada en juicio.
En resumen: emitir un certificado en un token no conforme viola la Política Única de Certificación, expone a la AR y a la AC ONTI a sanciones.
En resumen: emitir un certificado en un token no conforme viola la Política Única de Certificación puede derivar en la revocación inmediata del certificado y en la posible invalidez legal de las firmas realizadas con él.
Probar que un documento fue firmado digitalmente con un token que no cumplía los requisitos de seguridad de ONTI se puede hacer combinando análisis técnico y revisión documental.
La prueba decisiva suele venir del peritaje del token y la confirmación de que no tenía certificaciones exigidas al momento de emitir el certificado.
Proceso de verificación de cumplimiento del token
[1] Documento firmado digitalmente
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[2] Extracción del certificado digital incrustado
– Herramientas: OpenSSL, Adobe Acrobat (vista avanzada), software forense.
– Datos obtenidos: Serie, emisor, OID de política, algoritmo y longitud de clave.
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[3] Verificación de emisión
– Consultar en repositorios de AC ONTI.
– Identificar la Autoridad de Registro (AR) que emitió.
– Obtener fecha y detalles técnicos de emisión.
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[4] Solicitud de trazabilidad de emisión a AC ONTI / AR
– Marca y modelo del token usado.
– Certificaciones declaradas por el solicitante.
– Documentación de validación del Oficial de Registro.
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[5] Análisis técnico del token
– Inspección física y peritaje del hardware.
– Verificación de versión de firmware y soporte de algoritmos.
– Confirmación de certificaciones en bases NIST/FIPS.
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[6] Comparación con la Política Única de Certificación vigente
– ¿Cumple FIPS 140-2 nivel 2 o superior?
– ¿Soporta RSA de 2048 bits mínimo?
– ¿Estaba homologado por NIST al momento de emisión?
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[7] Resultado
– SI cumple → Firma digital válida (Ley 25.506).
– NO cumple → Firma digital degradada a firma electrónica o impugnada en juicio.